Machaco a estorbos, respiro la hiel de aquella ciudad vencida. Vencida de tanto comer, de tanta tensión y maldad. Mientras el frio rompe mis manos al andar. Buscaré un lugar donde dormir, donde gritarme todo esto que no quiere salir.
Estas visceras que recojo en mi, para sí. Dentro de mi.
Ya basta razón, ya se que debo partir, partirme.
Ya, calma varón. Todo comienza, todo recién comienza.
No hay comentarios:
Publicar un comentario